12 pueblos a menos de 15km de Colmar

12 pueblos a menos de 15km de Colmar

Lo que leeréis a continuación es la demostración fehaciente de que no hay que irse muy lejos de Colmar para ver auténticas maravillas. Con este Post, os daré a conocer alguno de los pueblos menos conocidos  y casi tan bellos como su hermana mayor, Colmar. 

¿Me acompañáis? 

Ammerschwihr

Empezamos con Ammerschwihr. Así lo ha decidido el azar alfabético. A pesar de ser uno de los lugares más bombardeados en la Segunda Guerra Mundial, conserva patrimonio antiguo (¡y muy valioso, visto lo acontecido!). Ejemplos de ello: tres torres y una puerta de la antigua fortificación, así como los restos del antiguo Hôtel de Ville después de su casi destrucción por los bombardeos de Diciembre del 44. Si nos paramos justo delante, no nos queda otra que reflexionar y desear, fuertemente, que nada de aquello vuelva a ocurrir. 

Beblenheim

Mi primera impresión de Beblenheim fue: ¿Por qué hay tanto tráfico en un pueblo tan pequeño? La calle principal tiene más tránsito que la propia autovía. Pero, ay, ¡qué casas tan bellas! Aquí toca callejear un poco y admirar la casa alsaciana en todo su esplendor. Las dos iglesias son prácticamente de nueva construcción, datan del siglo XIX. Beblenheim también fue una gran víctima de la gran guerra, se puede observar, por ejemplo, en la fuente de Saint-Nicolas. Gracias a documentos antiguos, se respetó la fidelidad a la hora de la restauración. 

Eguisheim

Parafraseando a Sabina… me sobran los motivos para recomendar Eguisheim. Y me faltan las palabras para definirlo . ¿Qué tal si lo comprobáis vosotros mismos?

Gueberschwihr

Gueberschwihr (ojito con el nombre) nos atrapará por su historia, la excelente conservación de su patrimonio y el encanto de sus calles, con numerosas casas del siglo XVI y XVII. Destaco la Iglesia de Saint-Pantaléon (foto), de origen románico. La torre campanario de la iglesia se construyó en 1130-1140 (una joya).

Husseren-Les-Chateaux

No uno, tres son los castillos que vigilan Husseren. Pero todo hay que decirlo, solo dos pertenecen a este municipio, el otro forma parte del vecino municipio de Eguisheim. Visité este pueblo hace bien poco, en plena recolección de la uva y ¿sabéis a qué olía en la mayor marte del pueblo? Exacto. Patrimonialmente hablando no resulta muy atrayente pero lo considero una etapa ineludible de la Ruta de los Vinos de Alsacia por su gran cantidad de caves à vin. 

Kaysersberg

Este también está en vuestra ruta, ¿me equivoco?. Y es que Kaysersberg es un  deleite para nuestros ojos. Tiene más de lo que se espera de él.

Kientzheim

A la sombra de Kaysersberg encontramos a Kientzheim. Os mentiría si os digo que no me sorprendió (y para muy bien) cuando lo visité por primera vez. Si os ha sobrado un poquito de tiempo, id. No os vais a arrepentir. Hay un punto muy chulo cuando las viñas están en su máximo esplendor: saliendo de la  Place du Lieutenant Dutilh [en dirección fuera del pueblo], os dejareis los restos de la antigua fortificación a vuestras espaldas y, delante vuestra, la inmensidad de las viñas y el comienzo de los Vosgos. 

Niedermorschwihr

El hermano pequeño de Turckheim que no todo el mundo conoce (y debería, por otra parte). Tiene una iglesia preciosa (atención al campanario), casas de ensueño y un paisaje entre viñedos espectacular. 

Riquewihr

Pequeño Riquewihr. Ya eres víctima de tu fama. No hay más que verte en temporada alta, donde nunca te dejan descansar. Pero… ¿Qué vamos a hacer? Esta belleza es digna de ver y tenemos que compartirte al mundo.

Después de esta introducción no hace falta decir mucho más. 

Sigolsheim

El pasado le jugó una mala pasada a gran parte de los pueblos alsacianos, entre ellos, a Sigolsheim. Pueblo casi destruido en la batalla de la liberación de la Poche de Colmar. Para que os hagáis una idea: la colina donde está situada la Necrópolis se llama Blutberg, la montaña de sangre.

Ah! Su iglesia románica del siglo XII sí que es un milagro. 

Turckheim

Definir Turckheim en unas pocas palabras resulta complicado. Igual de complicado es entender a quien se va de Turckheim pensando que no es para tanto, solo es una calle. Turckheim es para pasear y observarlo con detenimiento. Mirar todos sus recovecos y rincones, fotografiar sin prisa y disfrutando de que (todavía) no ha llegado el turismo de masas.

Zellenberg

Mi definición de Zellenberg sería: dos calles sobre una colina. Literal. Pero, ojo, dos calles como la que veis en la fotografía y unas privilegiadas vistas al viñedo alsaciano. Como dirían los franceses, es mi pequeño coup de coeur. 

Espero que os guste esta nueva serie de Post. Tengo en mente hacer también algo parecido con Mulhouse, Sélestat y Obernai. 

Recordad, podéis seguirme en todas mis redes sociales y dejarme algún comentario amoroso.

¡Hasta la próxima! 

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