Castillo de Hohlandsbourg

Castillo de Hohlandsbourg

Aprovechando el día del Patrimonio, mi socio y yo nos desplazamos al castillo de Hohlandsbourg para visitarlo por primera vez. En algunas ocasiones me preguntábais si merecía la pena pagar la entrada del castillo y, ahora sí, tengo mi propia opinión y la podréis leer en esta entrada.

On y va!

DATOS PRÁCTICOS

El castillo de Hohlandsbourg es la fortaleza más cercana a la ciudad de Colmar. Está ubicado en el término municipal de Wintzenheim.

El acceso al castillo NO es gratuito. La tarifa de adulto es de 7 euros,  niños/as/jóvenes entre 6 y 16 años, 4,5 euros y menores de 6 años, gratis.

Hay cuatro zonas de aparcamiento, siendo una de ellas exclusiva para personas con movilidad reducida.

Hay tramos con escalones, por lo que es preferible venir sin carrito de bebé. 

No es posible llegar en transporte público a las inmediaciones del castillo. La única solución sería llegar hasta Wintzenheim y realizar una marcha desde allí…

Plan de acceso y aparcamiento (PDF)

Sitio web

Cómo llegar a Hohlandsbourg

Nuestra opción preferente, a diferencia de rutas anteriores, fue la de llegar en coche. Arriba os he dejado un pequeño mapa con los diferentes parking que hay en los alrededores. En nuestro caso, el parking que elegimos fue el P2, ya que el P1 (el que queda más cerca del castillo) solo está disponible para personas con movilidad reducida y/o autobuses con autorización. Por cierto, si el parking P2 está completo, había también vehículos estacionados en el margen de la carretera.

La cuestecilla que hay entre el aparcamiento y el castillo es bien maja, pero no hay porqué hacerla deprisa como nosotros, que somos un poco ansias. Según el mapa, no se tarda más de 10 minutos. Atención con los niños/as, suben y bajan vehículos de camino al P1.

Para aquellos buenos senderistas, hay opciones de llegar hasta el castillo a pie. Aquí os dejo un enlace de visiorando.

Primeras impresiones (y vistas)

El castillo está situado a 620 metros de altitud, en la «montaña de Wintzenheim», la cual separa el valle de Munster de la llanura del Rhin. Las vistas, antes de entrar al castillo, son excelentes: desde aquí tenemos la MEJOR vista de pájaro de la ciudad de Colmar. Aprovechad para inmortalizar este momento 🙂 Para los despistaíllos, hay un mesa de orientación en metal para ubicarnos y señalar, cual Colón, dónde está Colmar. 

Una vez cruzamos el puente levadizo y atravesamos la puerta, nos aproximamos a la zona de la taquilla/tienda. Habitualmente hay que pagar una entrada para acceder al interior del castillo pero, en el día de nuestra visita, la entrada era gratuita por la celebración de las Jornadas del Patrimonio. ¡Estaba todo estudiado!

Mascarilla obligatoria, geles desinfectantes y protocolo COVID cumplido con creces. La organización es muy buena, con flechas de sentido único para evitar cruces. Obviamente es preferible que cada uno vaya a su aire y pueda visitar el castillo a su antojo pero, en estos tiempos que corren y pensando en nuestra salud, se agradece que todo esté bien organizado. 

Su poquito de historia

El caballero Siegfried de Gundolsheim, abogado de la ciudad de Colmar, ordenó el inicio de la construcción del castillo medieval en 1279 para proteger y vigilar la ciudad de Colmar. Los siguientes 300 años del castillo, éste fue pasando por diferentes manos. Véase: Rodolfo de Habsburgo, Konrad y Walther de Kaysersberg, Ribeaupierre o Lupfen, entre otros. También llama la atención que fue propiedad de Lazare de Schwendi (1563), más conocido por ser el importador de la uva Tokay, quien lo modernizó adaptándolo a la artillería. El castillo fue desmantelado durante la Guerra de los Treinta Años: los suecos lo tomaron en 1633, luego la guarnición francesa que los sucedió hizo volar el castillo superior con pólvora en 1637. Una pena, para qué decir otra cosa.

El interior del castillo de Hohlandsbourg:
La muralla

Como bien apunté antes, con el protocolo COVID es necesario seguir la ruta que nos recomiendan desde la organización del castillo para evitar cruces. De esta manera, nuestra primera parada fue por la muralla del recinto (s.XIII). 

El paseo alrededor de la muralla es lo más espectacular de la visita, sin ninguna duda. En la travesía, el castillo de Hohlandsbourg ofrece un panorama excepcional de 360 ​​° y se puede estar informado de cada detalle gracias a los paneles informativos inspirados en la Edad Media. Me hizo especial ilusión reconocer algún que otro pueblo desde este punto.

A lo largo de este trayecto podremos admirar varias torres de vigilancia, una atalaya del siglo XIV, una torre de planta cuadrada (s.XIV) que alberga el aljibe y unas treinta cámaras de tiro, entre otros. Esta posición es particularmente estratégica: ofrece una vista clara en todas las direcciones, lo que permite proteger eficazmente la ciudad de Colmar y controlar el acceso al valle de Munster.

El Castillo Superior

El Oberschloss o Castillo superior, construido sobre la roca, es el corazón fortificado del castillo. Fue destruido en 1637 cuando las tropas francesas desmantelaron el castillo. Junto al castillo tenemos una atalaya del siglo XIV la y cisterna alta.

Casas y dependencias

El final del recorrido fue el patio central y las dependencias. 

Lo que ahora es el restaurante del castillo fue, siglos atrás, la residencia y establos construidos por Lazare de Schwendi a finales del siglo XVI. Recordemos que fue él quien modernizó el castillo a su llegada. El restaurante actual tiene precios muy buenos y cuentan con un menú fijo para adultos y otro para niños/as. Nosotros tomamos un refrigerio a la sombra y comentamos la visita que acabábamos de hacer.

Por otro lado tenemos las actuales salas de exposición fijas/temporales o antigua cocina y casa de finales del siglo XIII remodelada en los siglos XV y XVI por uno de los condes de Lupfen y el barón Lazare de Schwendi. Personalmente, la exposición temporal no me gustó mucho y, en cambio, la fija sí. Tiene muchos objetos y piezas antiguos/as encontrados durante la restauración del castillo. Merece la pena dar una vueltecilla y verla.

Conclusión final: ¿merece la pena pagar por entrar?

Aquí llega el gran colofón de la entrada de hoy. Voy a ser breve y concisa.

A mi parecer, el castillo tiene un precio algo elevado para lo que realmente es y tiene. Obviamente, gracias a la magnífica tarea de restauración y conservación, tenemos un acceso mucho más fácil y cómodo, así como unos servicios (restauración, WC, salas de exposición…) que otros castillos en ruinas no tienen.

En caso de venir con un presupuesto limitado, compensa muchísimo más la visita al castillo de Haut-Koenigsbourg, dado que podemos ver las diferentes estancias del castillo, unas magníficas vistas al valle del Rhin y a un precio más razonable. La reconstrucción es fiel y puedes hacerte una idea de cómo era la vida de un castillo en la época medieval. Aunque Haut-Koenigsbourg suele tener más visitantes que Hohlandsbourg, el primero sigue compensando sin ningún género de duda.

¡Que no se me olvide! La entrada a este castillo está incluida en el Pass Alsace.

¡Gracias por leerme!

¿Un alojamiento cercano?

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La visita al Castillo de Hohlandsbourg se realizó en septiembre de 2020 siguiendo todo los protocolos COVID-19.
Las fotografías fueron tomadas con una cámara Nikon D5500 y editadas con Adobe Lightroom.


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