Castillo de Ortenbourg

Castillo de Ortenbourg

¡Otro castillo pa’ la saca! En el post de hoy nos desplazamos hasta el Bajo Rhin alsaciano, al pueblo de Scherwiller. A pocos kilómetros de allí se encuentra una de las dos fortalezas que forman parte del municipio: el castillo de Ortenbourg. Creo que se empieza a notar que nos ha dado fuerte por los castillos este verano…

Si seguís leyendo, os mostraré las rutas disponibles para llegar, información práctica, muchas fotos e información histórica del lugar. Dicho esto, coged una bebida fresca y… ¡comenzamos la caminata!

Datos Prácticos

El castillo de Ortenbourg está situado en el término municipal de Scherwiller ( 3158 habitantes).

Scherwiller (Bajo Rhin) forma parte de los pueblos de la Ruta del Vino, siendo la variedad de uva blanca Riesling la más importante.

El asunto de aparcar cerca de la salida de la ruta es sencillo. Hay más de una decena de aparcamientos gratuitos en las proximidades del Auberge de la Huhnelmuhle.

Para llegar en transporte público, tenéis la opción de llegar en tren hasta la estación de Scherwiller y andar unos 4km hasta Huhnelmuhle. Otra opción viable sería realizar la ruta desde la capilla de Taennelkreuz , desde Châtenois o Dambach-la-Ville.

Se recomienda la utilización de calzado apropiado para caminatas en montaña. Nosotros, como vengo diciendo, llevamos unas zapatillas de running y sin problema.

Ruta aconsejable para niños/as mayores de 4 años.

Visita libre y gratuita al interior del castillo.

Duración total de la visita: unas 2h30 (con picnic incluido).

Cómo llegar

Desde Huhnelmuhle: nuestra opción. 25 minutos (solo ida) de ruta. Camino balizado con el rectángulo rojo. Dificultad baja-media. 230 metros de desnivel.

Desde la capilla Taennelkreuz: 2h30 total. Camino balizado con la cruz azul. Dificultad media. 240 metros de desnivel aprox.

Desde Huhnelmuhle

10h30. Mi socio y yo llegamos al punto de partida de la ruta hacia el castillo de Ortenbourg. En prácticamente todas las páginas que consulté el día anterior, daban este lugar como el propicio para empezar la caminata. Como soy muy obediente, así hicimos. 

El albergue de la Huhnelmuhle (vaya tela con el nombrecito…) está a un buen paseo de Scherwiller, así que recomiendo desplazarse con el coche y dejarlo aparcado en las proximidades del albergue. Os dejo el punto exacto del lugar AQUÍ.  Hay más de una decena de aparcamientos y, en caso de no quedaran libres, había coches aparcados y sin entorpecer en el margen de la carretera.

Para vuestra información, el símbolo geométrico de la ruta es el rectángulo rojo. Como siempre, el Club Vosgien tiene los caminos perfectos y resulta imposible desorientarse. ¡Bravo por ellos/as! Da gusto realizar rutas por Alsacia gracias a estos voluntarios tan apañaos (me sale la vena del Sur).

Los primeros metros de la ruta la hicimos a buen paso y sin ningún problema. Otra gran ventaja de esta ruta es que casi la totalidad del recorrido se hace a la sombra (viva🎉). Si habéis leído entradas mías anteriores, estáis en lo correcto: soy la tonta de la sombra.

Resumiendo: la caminata se desarrolla durante, aproximadamente, unos 30 minutos (hasta Ortenbourg). El estado del terreno es bueno (hay, como en todos lados, surcos por la bajada del agua, raíces de árboles y piedras). Tanto mi socio como yo encontramos el camino asequible (y más viniendo de otra subida anterior a Bernstein). Como siempre me gusta apuntar, no somos expertos en montaña ni tenemos un gran fondo físico de deportistas.

He intentado buscar información sobre la capilla que veis en la imagen pero no he encontrado nada. Dommage

¿Y ahora qué hacemos?

Todo trascurría según lo previsto. Incluso no tuve ningún percance ni caída (espero que estéis contentos/as y aplaudiendo bien fuerte). El camino, en determinadas zonas, era precioso por la gran cantidad de raíces. Lo veréis abajo en las fotografías. 

Ahora toca explicar el porqué del título. Cuando quedaban, aproximadamente, 5 minutos para llegar a nuestro destino, nos topamos con una lona en la que se indicaba (claramente) que no se podía continuar por trabajos. NUESTRO GOZO EN UN POZO. ¿Qué hacíamos entonces?

Esperamos a poder encontrarnos con algún otro visitante de la zona pero no hubo suerte… Decidimos bajar hasta el banco más próximo, comer, beber algo y ver qué pasa. Como se puede intuir, además de ser muy legales, no nos fiábamos del estado del camino y que éste pudiera ocasionarnos algún percance. Obviamente, yo me moría de coraje al pensar que quedaban escasos metros para llegar y no poder alcanzar nuestro «objetivo». 

Después de 45 minutos en el banco, vimos a grupos de personas subir y bajar por el famoso camino cortado y nos animamos a probar (con mucha cautela y precaución; siempre había tiempo de volver). El respeto por la naturaleza es básico y fundamental cuando se hacen rutas de montaña. Nunca hay que confiarse.

Un día después de la visita a Ortenbourg consulté la información relativa a estas obras.
Resulta que han arreglado un camino para hacer más asequible el transporte de material al vecino castillo de Ramstein.

La llegada a Ortenbourg. AHora sí.

Después de ese no pero sí, nos acercamos a nuestro punto final del día: el castillo de Ortenbourg. 

Ortenbourg no es la única fortaleza que allí se situa. El castillo de Ramstein, el hermano pequeño, está actualmente cerrado al público por obras de restauración. Según lo que he leído en prensa, se espera su apertura para este otoño. El año que viene volveremos para ver cómo ha quedado su restauración y lo mostraré en un nuevo post.

El castillo medieval de Ortenbourg, construido en el siglo XIII en granito blanco, es imponente a primera vista.  Aunque lo que quedan son ruinas de lo que fue, todavía dispone de una torre pentagonal de 32 m, una muralla de 17 m con tres filas de arcos y una casa señorial con ventanas góticas. Una gran zanja lo separa del resto de la montaña.

 

Breve referencia histórica

La fortaleza fue construida alrededor de 1260 por Rudolf von Habsburg

En 1293, el castillo, que dominaba la entrada al Val de Villé (camino de acceso a Lorena) y la llanura alsaciana, fue asediado por el alguacil provincial Otto d’Ochsenstein  Fue alrededor de esta época cuando se construyó el Ramstein como castillo de asedio, antes de ser recuperado probablemente por los Habsburgo, dueños de la tierra.

Al estar financieramente en declive, los Habsburgo tuvieron que resignarse a vender el castillo en 1314 a Henri de Mullenheim. Esta familia de estrasbugo seguirá siendo dueña del lugar durante dos siglos y confiará la custodia a un Burguot. Este último se compromete bajo juramento a mantenerlo con sus hombres, por quienes recibe un salario, y defenderlo en tiempos de guerra. En 1374 el castillo fue atacado por el duque de Lorena.

El mantenimiento del castillo era muy costoso. Es por ello que, en 1440, el Ortenbourg empezó a formar parte de un sistema de copropiedad que reunía a miembros que se otorgaban mutuamente el derecho de abrir sus fortalezas. Hubo unos cuarenta pequeños señores dueños del castillo pero quienes vivían de robos y rescates.

Pierre de Hagenbach, alguacil del duque de Borgoña Carlos El Temerario, puso fin a este ganerbinat al tomar el castillo en 1470 por un corto tiempo. Con el apoyo de las tropas de la ciudad y el obispo de Estrasburgo, Philippe de Mullenheim recuperó sus derechos en 1471. La muerte de Carlos El Temerario en Nancy en 1477 puso fin a los reclamos de Borgoña sobre Alsacia.

A pesar de su estado a principios del siglo XVI, Ortenbourg permanecía ocupado a principios del siglo XVII. Los suecos, finamente, incendiaron los dos castillos en 1633 durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648).

Estructura

Aquí tenéis un plano del castillo para guiarse mejor.

Entrada y Patio: La puerta de entrada puntiaguda está coronada por un tiro con arco cruciforme. Al pie del torreón se construyó una poterna y una camisa, así como segundo acceso al sureste del patio.

Subimos las escaleras que dan acceso al interior, giramos a la derecha y allí nos toparemos con lo que fue la casa señorial del castillo (Siglo XIII). Estaba situada en un lateral del torreón, pegada junto él. Les separaba una pared transversal, espacio ocupado por una cisterna excavada en la roca. El nivel inferior de la vivienda estaba subdividido por paredes de mampostería, mientras que las divisiones de madera separaban las habitaciones de arriba.

Al este probablemente había una sala ceremonial marcada por la presencia de cinco ventanas gemelas coronadas por un óculo y cuyo nicho interior contiene bancos.

La asociación de un fregadero, a veces confundido con un urinario, y una chimenea indica la presencia de una cocina junto a la sala ceremonial (a la derecha de la fotografía inferior). En la parte superior de la pared circundante, puede reconocer el paseo de la muralla, cuyas almenas se tapiaron más tarde.

IMPORTANTE:
Las ruinas del castillo son frágiles y delicadas, además de peligrosas. No cojáis piedras ni trepéis por los muros.
Es fundamental que los vestigios puedan ser visitados el mayor tiempo posible. ¡Gracias!

Queda por hablar un poco sobre la imponente torre del homenaje (siglo XIII). De unos 30 metros de altura, presenta su espolón al lado expuesto al ataque y está rodeado por un muro de corte de 18 m de altura. Los pisos subdividieron el espacio entre este muro y el torreón en cinco pisos. Los primeros tres niveles están perforados con grandes aspilleras, el cuarto con puertas que dan acceso a la galería de defensa en voladizo construida en madera. El último incluía una pasarela almenada. Está prohibido acceder a la torre.

el vecino ramstein

Desde una de las ventanas de Ortenbourg divisamos al hermano pequeño de Ortenbourg: el castillo de Ramstein llenito de andamios.

Dado que les separan 5 minutos de caminata, es habitual visitar conjuntamente ambas fortalezas. En esta ocasión no pudo ser posible, ya que Ramstein necesitaba con urgencia una restauración y este año le llegó su momento. Según la prensa local, las obras terminarán en otoño de 2020… 

El año que viene volveremos y podré dedicarle un post exclusivo, que también se lo merece.

Vistas desde el castillo de Ortenbourg

Espectaculares, sin más. Alsacia en estado puro.

Llegó la hora de bajar

Tras fotografiar el castillo, las vistas y descansar de la subida (con videollamada incluida a mi señora madre por su cumpleaños), ponemos rumbo a… [María, copia y pega aquí el nombrajo] Huhnelmuhle [Hecho ✅]. 

La vuelta la hicimos por el mismo camino que la ida, el balizado con el rectángulo rojo. De igual modo que sucedió en la ida, no tuvimos mayor problema ni caída por mi parte. 

Conclusión final de la ruta: nuestras sensaciones, quitando el pequeño incidente de la lona y las obras, fueron muy buenas. El área visitable del interior del castillo no es muy grande. A pesar de eso, merece la pena admirar de cerca esa obra arquitectónica defensiva que tanto tiempo llevaba viendo desde la autovía,  protagonista tiempo atrás y que escribió una hoja en la historia de Alsacia. Recomendable.

Gracias por leerme una semana más. En los comentarios podéis dejarme vuestras opiniones, dudas, preguntas o un simple comentario de buen rollo.

¡Hasta la semana próxima!

Otros links de interés
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Las fotografías fueron tomadas el 25 de julio de 2020, sábado, con una cámara sony a6000.
Bibliografía:  https://www.chateauxfortsalsace.com, Wikipedia y la asociación Les Sentinelles de l’Ortenbourg.


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