Châtenois, un alto en la ruta del Vino

Châtenois, un alto en la ruta del Vino

En mi afán de que conozcáis más pueblos de Alsacia, además de los más famoso y concurridos, hoy os llevo conmigo a Châtenois. Estamos en primavera, época ideal para pasear (siempre y cuando no seas muy alérgico).  Ya vemos algunas flores, árboles en flor y poco verde, se nota que hace falta la lluvia. 

¡Acompañadme en mi discurrir por Châtenois!

Información práctica

Oficina de turismo de Châtenois

Dirección: 98 Rue du Maréchal Foch, 67730 Châtenois

Teléfono: +33 3 88 58 87 20

¿Dónde nos ubicamos?

Châtenois está ubicado en el departamento del Bajo Rhin, a 5,6 km de Sélestat, 25,1 km de Colmar y 52,3 km de la ciudad de Estrasburgo. Forma parte de la Ruta del Vino 😉 .

¿Dónde aparcar en Châtenois?

Justo enfrente de la Oficina de Turismo hay plazas de parking gratuito. También se puede aparcar en otras calles, teniendo cuidado por si es un parking privado o si es necesario el disco europeo de estacionamiento. 

¿Cómo llegar en transporte público?

Autobús desde Sélestat: línea A de la compañía TIS (Transports intercommunal de Sélestat). Más info aquí.

Tren: TER Alsace habilita CAR-TER para ir a Châtenois desde Sélestat. El trayecto tiene una duración de 9 minutos y un coste de 2,70€ (precio a día de hoy). Tenéis más info aquí .

¿Dónde alojarse?
Booking.com

Un poco de historia...

El origen del pueblo se remonta a la época de los celtas, aunque fue en la época de los romanos cuando la ciudad realmente escribe su historia bajo el nombre de Castinetum (lugar plantado con castaños). Su primera mención fue en año 912.

En la Edad Media, Châtenois estaba enclavado en un lugar estratégico, justo en la desembocadura de los valles de Ste-Marie y Villé y permitía controlar el paso hacia Lorena. Por este motivo, el pueblo se vio en la necesidad de protegerse y fortificarse. Así, Châtenois tuvo la fortificación (1200-1250) más grande de Alsacia que incluía, además de la iglesia y el cementerio, toda una serie de viviendas.

En 1298, el pueblo fue incendiado por los habitantes de Sélestat porque los habitantes del pueblo perdieron el control del río Muhlbach.
Alrededor de 1400, la evolución de los acontecimientos llevó al obispo propietario de Châtenois a construir un segundo recinto fortificado. La estructura medieval contaba con un doble foso y una doble muralla (es visible a día de hoy).

Châtenois escapó de la destrucción en 1525 durante la guerra campesina, a pesar de la masacre por parte del duque de Lorena de varios miles de campesinos cerca de la villa. 

La época más negra llegó en 1632, cuando los suecos invadieron Alsacia. Los habitantes intentaron resistirse y lograron matar a tres de sus soldados. En represalia, el pueblo es saqueado y todos los portadores de armas son fusilados. A pesar del juramento de fidelidad de los habitantes de Châtenois a la corona de Suecia, los soldados masacraron a hombres, mujeres y niños. Los que logran escapar no estuvieron mejor, morían por enfermedad o por hambre. En 1649 y tras el fin de la invasión sueca, el pueblo perdió el 80% de su población, el 70% de las casas y su castillo.

En el siglo XVIII, Châtenois experimentó una fuerte expansión demográfica que obligó a la reconstrucción de la iglesia. Así, en 1761, se completa la actual iglesia en honor a San Jorge. De la antigua iglesia, solo se conserva la característica torre del campanario.

Para acabar, el 4 de agosto de 1879, se desató un violento incendio que destruyó 120 casas en el lado oeste del eje principal, una cuarta parte de las casas. La villa perdió parte de sus edificios históricos.

Un paseo por la villa

Iglesia de Saint-Georges

La Iglesia de Saint-Georges es la primera parada de nuestro paseo. Sin duda, lo más llamativo es su campanario románico, lo único que se conserva de la iglesia medieval. Tiene un tamaño grande, bien proporcionada, con planta basilical, como es el caso de las iglesias barrocas de la época. 

La nave está dividida en tres bahías, los dos lados están coronados por gradas. La capacidad de la nave es de 600 a 700 personas.

La decoración es relativamente simple para una iglesia barroca en una región influenciada por la tradición Renania y Baviera. Muchos restos, algunos de los cuales probablemente provienen de la antigua iglesia, dan testimonio de su pasado como Iglesia Episcopal hasta la Revolución Francesa. En particular, los elementos del primer Renacimiento (siglos XV y XVI) incluyen el Santo Sepulcro y valiosas tallas de madera.

El coro es barroco, lo cual es raro en Alsacia (con la excepción de la iglesia de Ebersmunster). Además, el órgano es del siglo XVIII de André Silbermann.

Por último y no menos importante, campanario románico con bahías gemelas de la iglesia medieval y coronado a cuatro atalayas. Está hecha enteramente de madera de castaño y probablemente fue utilizado como mirador.

Como curiosidad, la iglesia se alquiló en 1792 para utilizarla como almacén.

Entrada libre.

Tour des Sorcières / Torre de las Brujas

Esta torre/puerta data de la segunda fortificación de la villa, allá por el siglo XV (1402). A pesar del trascurso del tiempo, sigue siendo un elemento defensivo bien conservado.

Fue remodelada en 1830 y el techo es reciente. Es una de las puertas más representadas en dibujos y marquetería de la región, dada su belleza.

Su nombre, como ya imaginaréis, nos recuerda que aquí también se celebraron estos juicios injustos durante los cuales muchas personas acusadas de brujería fueron quemadas.

Antigua fortificación

La primera mención escrita de la fecha de fortificación es de 1298. Un recinto de doble pared de granito y arenisca, con un grosor de 1,25m y 380m de perímetro rodeaba el distrito del castillo e incluía: la iglesia, una capilla en honor a St.Pierre, el cementerio, la casa consistorial (Amthaus), pozos, probablemente 2 fortalezas, incluido el presbiterio donde residió el Obispo de Estrasburgo, un taller monetario (hasta 1296), un beguinaje* (desde 1411) y al menos 20 casas unifamiliares. El acceso al vecindario era a través de la Torre de las Brujas.

De los 115 cementerios fortificados que existían en Alsacia, solo quedan 5. El de Châtenois es el más grande (2 hectáreas), uno de los mejor conservados y el único que fue señorial.

Durante el recorrido, encontraréis carteles con información y fotografías antiguas. Muy recomendable. Algún tramo podría estar todavía en restauración, como los restos de una antigua prensa de vino (la más antigua hasta ahora descubierta en la región). 

Edificios remarcables y Casas pintorescas

El grosso lo encontramos en la rue du Maréchal-Foch. Es la vía principal del pueblo, la más concurrida y en la que pasan coches continuamente. Conforme paseaba, fabulaba con la idea de que la calle fuese peatonal, sería un gustazo admirar un lado y otro de la calle. A pesar del incendio de 1879, consigo ver casas verdaderamente preciosas, la cámara no descansa. Empezaré por el Ayuntamiento o Mairie.

Este enorme edificio de piedra es imponente. Las arcadas se abren hacia el exterior a través de aberturas arqueadas en forma gótica. Una escalera de piedra arenisca instalada en una torre que data de 1575 conduce al primer piso. Éste se reservó al Concejo Municipal, mientras que la planta baja sirvió para albergar el mercado semanal.

Entre otras funciones del edificio, éste sirvió como escuela (1807-1869) y como local para los bomberos (1889).

Muy cerca del Ayuntamiento encontramos otro de los edificios más importantes: el albergue Zum Adler (1501), conocido después como hôtel de l’Aigle. De estilo renacentista. 

Enamorada se queda corto. La casa que veis en la siguiente fotografía me robó el corazón. Tanto que se ha convertido en una de mis casas alsacianas favoritas (algún día haré un top 10). La encontráis en el número 34 de la rue du Maréchal-Foch. La única información que he encontrado de ella es que data del siglo XVIII. 

Sigo deambulando por las calles y me voy encontrando estas postales:

Gracias a ese grupo de personas que, sin quererlo, me han perfeccionado la foto. Cualquier otro fotógrafo hubiera esperado a que se fueran pero aquí somos fan de la naturalidad y de enseñar las cosas tal cual son. Esta calle me pareció mágica, con sus casitas, el verde viñedo de fondo y la montaña. Hizo un día buenísimo. Ni el sol ni el cielo azul hicieron acto de presencia pero, sinceramente, tampoco los eché de menos. 

Esta foto me viene fenomenal para que veáis que, justo en esta pequeña plaza, tenéis dos mapas para orientaros. Uno con los lugares más destacados y otro por si os apetece hacer una ruta entre viñedos. Como curiosidad, el Camino de Santiago pasa por Châtenois. 

¡Ah! En 2019 también tendrá lugar un acontecimiento relevante: ¡El Tour de Francia pasará por el pueblo! Apuntad el 10 de Julio en vuestras agendas 😉

Hasta aquí llegó la caminata. En cosa de hora y media ya había recorrido a pie el pueblo. Si pasáis por allí o veis el típico cartel de autovía, no tenéis excusa para no pasar y dar un pequeño voltio

Espero que os haya gustado. Podéis comentar y compartir este post para que todo el mundo pueda conocer la existencia de Châtenois.

 

¡Gracias por leerme!

*Beguinaje: Los «beguinajes» eran los lugares donde vivían las beguinas. Las beguinas eran una asociación de mujeres cristianas, contemplativas y activas, que dedicaban su vida a la ayuda a los desamparados, enfermos, mujeres, niños y ancianos, y también a labores intelectuales. Organizaban la ayuda a los pobres y a los enfermos en los hospitales, o a los leprosos. Trabajaban para mantenerse y eran libres de dejar la asociación en cualquier momento para casarse. (Extracto de Wikipedia)

Châtenois en pascua



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