Mannala/Mannele: Historia y Receta

Mannala/Mannele: Historia y Receta

Recuerdo perfectamente aquel 22 de noviembre 2017.

Ese día compartí en mi cuenta de Instagram una foto de uno de mis dulces preferidos del Adviento. Esta presentación en sociedad causó gran expectación, tanta que no dejé de ver vuestras fotos con el hombrecillo mientras desayunabais, compartiéndolo entre amigos/as o familia,… gracias por vuestras etiquetas y menciones agradeciéndome este gran descubrimiento.

Es por eso que hoy, casi un año después y ya con este (vuestro) blog, le voy a dedicar un post a mi queridísimo mannala. O mannele (que no se me enfaden los basrhinoises). Allá voy.

Introducción y significado

Antes de adentrarme en la historia de San Nicolás y su vinculación con el hombrecillo, os voy a explicar su significado.

Mannala es una palabra del alsaciano, el dialecto que hablan en esta región. Mann significa hombre y ala es un sufijo que expresa diminutivo. La traducción literal al castellano sería hombrecillo. La diferencia de mannala y mannele radica en la zona de Alsacia donde estemos: Mannala se utiliza en el Alto Rhin (Sundgau, Mulhouse, Colmar,…) y Mannele en el Bajo Rhin (Sélestat, Obernai, Estrasburgo,…). Yo vivo en el alto Rhin y para mí siempre será mannala 🙂

¿Y qué hay del sabor? Es un brioche pan de leche. Los panaderos elaboran varios tipos: el natural (nature), con pepitas de chocolate, con uvas pasas o con cobertura de chocolate. Quizás haya más tipos pero no los he visto personalmente.

Tradicionalemnte se degusta en la víspera de San Nicolás [6/12] (nota: el dulce se puede encontrar en panaderías y pastelerías desde primeros de Noviembre hasta finales de Diciembre). El Mannala es el acompañamiento perfecto para una merienda infantil, así como para una reunión familiar o entre amigos/as, normalmente acompañado por un buen chocolate caliente o un cafelito. 

El precio puede variar de una panadería a otra y también de si lleva chocolate o pasas. 1€ – 1,4€ la unidad.

Por último, cabe destacar que esta costumbre sigue viva en Alsacia, Mosela o Suiza (Grittibänz). En Franche-Comté, en el norte de la región, existe una tradición similar con el Jean Bonhomme. En Alemania se les llama Dambedei, Stutenkerl, Waeckmann, etc. según los dialectos; en algunas partes de Renania, el Ruhr, Hesse se comen para San Martín (11/11).

Leyenda de San Nicolás

La leyenda cuenta que en la región de Lorena, entre Nancy y Metz, al acercarse el invierno, tres niños se perdieron en el camino a casa. Atraídos por la luz de las ventanas de una casa, se acercaron y golpearon la puerta.

El hombre que les abrió, Peter Lenoir (Peter Schwartz, en la cultura alemana), carnicero de profesión, accedió a darles cobijo esa noche. De repente y tan pronto como entraron, los mató con un cuchillo y los cortó en trozos pequeños. Los trozos los puso en una tina grande llena de sal.

San Nicolás, montado en su burro, se acercó y llamó a la puerta de la carnicería. Peter le invitó a cenar. Su invitado le pidió un poco de lo que tenía en la tina y, enseguida, el carnicero comprendió que había sido descubierto. Atrapado, acabó confesandolo todo. El santo extendió tres dedos sobre la tina de sal y milagrosamente resucitó a los tres niños. San Nicolás ató al carnicero a su burro y le castigó.

Peter pasó a ser père Fouettard Hans Trapp en Alsacia. La tradución al español sería el hombre del saco. 

Se supone que estos bollos de leche representan a San Nicolás o a los tres niños que salvó del carnicero.

Receta para hacer en familia

Ingredientes para 16 mannalas:

– 700 g de harina de trigo común tipo 55.
– 80 g de mantequilla (temperatura ambiente).
– 15 g de sal.
– 20 g de levadura de panadería.
– 3 cucharadas de azúcar.
– 40 cl de leche.
– 1 huevo.

Preparación:

1. En un bol grande, mezcla la levadura con cuatro cucharadas de leche y azúcar. Luego agregar el huevo y batir el conjunto. A continuación, mezclar con el resto de la leche. 
2. Por otro lado, en otro recipiente grande (piensa que la masa doblará su tamaño), mezcle la sal y la harina. Después, mezcle con la mantequilla en pomada.
3. Haz un pozo en la harina y agrega la mezcla anterior de leche y huevo. Mezclar poco a poco todos los elementos del volcán.
4. Obtendremos una masa homogénea y amasamos hasta que no se pegue. Si se pega en exceso, incorporar un pelín más de harina. 
5. Trabajar la masa en una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Parar, colocar en el bol y cubrir con un paño húmedo. Esperar hasta que la masa doble su volumen a temperatura ambiente. Mínimo: 1h30. Después de esto, dividir la masa en 16 partes iguales. 

6. Explicar brevemente a los niños/as cómo debe ser el mannala. Dejar ¼ de la masa para la cabeza. La mejor solución es hacer un cilindro, aplanarlo un poco y luego, con un cuchillo (cuidado con los peques), hacer incisiones para crear miembros superiores e inferiores.
7. Finalizar con chips de chocolate (opcional).
8. Coloca las obras maestras en dos bandejas para hornear y cubre con un paño húmedo. Espera hasta que se duplique el volumen (aproximadamente ½ hora).
9. Precalentar el horno a 200°.
10.  Pasado el tiempo de reposo, pintar con una mezcla de yema de huevo y leche. 
11. En 15-20 minutos de cocción estarán hechos.

Mannalas en #alsaciaennavidad

Si habéis leído este post y vais a venir a disfrutar del ambiente navideño in situ, recordad, podéis etiquetar vuestras fotos o mencionarme vía Instagram/Facebook. No sabéis la ilusión que me hace saber que os acordáis de mí cuando veis los mannalas 🙂

Una última cosa, etiquetad vuestras fotos con el hashtag #AlsaciaenNavidad. Igual que hice el año pasado, compartiré cada semana las que más me gusten.

 

¡Gracias por leerme!



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