De buena tarde por Molsheim

De buena tarde por Molsheim

Volvemos a la era pre-pandémica y, en aquella ocasión, mi socio y yo nos desplazamos hasta Molsheim, un bello pueblo situado en el Bajo Rhin. La pandemia minimizó al máximo nuestros desplazamientos, por lo que toca sacar del fondo del cajón viejas fotografías de las rutas que hicimos tiempo atrás.

Para descubrir juntos Molsheim, tan solo tenéis que seguir leyendo. ¡Vamos allá!

Datos prácticos

Molsheim, 9330 habitantes, enclavado en el Bajo Rhin, se situa a 29 km de Estrasburgo, a 58 km de Colmar y a 99 de Mulhouse.  

Forma parte de la Ruta de los Vinos de Alsacia.

Es conocida como la ciudad Bugatti, ya que muy cerca de aquí se ubicó la fábrica de esta conocida (y carísima) marca de coches.

Para llegar a Molsheim en transporte público, lo mejor es hacerlo desde Estrasburgo: en tren se tarda menos de 20 minutos en llegar. 

En cuanto al tema aparcamiento, si os decantáis por aparcar en el mismo centro, es posible que necesitéis el disco europeo de estacionamiento. Un poco más lejos del centro se aparca gratis.

La duración estimada de la visita, en nuestro caso, fue de un par de horas.

Página web de la Oficina de Turismo de la Región Molsheim-Mutzig: https://www.ot-molsheim-mutzig.com/

¿Qué hacemos aquí?

El motivo principal de nuestra visita a Molsheim tenía motor y olor a gasolina…

Aquí mi socio es ULTRA FAN de las cuatro ruedas y aquel fin de semana tuvo lugar el Vosges Rallye Festival (Septiembre 2019). En 2020 no pudo celebrarse por ese pequeño asuntillo que nos tiene ocupados desde hace más de un año… 

Como entiendo que no estáis aquí para ver fotos de coches ni para hablar de Rallyes con coches históricos, vamos a pasar al tema que nos interesa. 

La Place de l'Hôtel de ville de Molsheim

La plaza principal y más céntrica de Molsheim es una de las más bellas de la región (sin exagerar, lo prometo). No se qué tiene exactamente pero me tiene embelesada… alucino cada vez que voy y paseo por ella. Está bien conservada, cuidada y decorada. Seguramente, la culpa de esa fascinación por mi parte la tiene el edificio predominante de la Plaza: la Metzig o antiguo lugar del gremio de carniceros, construido en el siglo XVI.

La Metzig: Breve resumen de su historia y arquitectura

El edificio de la Metzig fue construido en 1583 en un estilo a medio camino entre el gótico y el renacentista. Su nombre significa matadero o mercado de carne. Edificado a raíz de la Guerra de los Campesinos, el edificio actual expresa la riqueza de las corporaciones alsacianas de la época. Otros ejemplos son el mercado de trigo de Obernai o el ayuntamiento de Mulhouse, símbolo del poder político y económico de la ciudad.

La fachada principal está adornada con una galería y una doble escalera coronada por una torre bulbosa, que muestra claramente que se trata de un edificio de prestigio.

La planta baja tuvo la función tanto de matadero como lugar de venta de la carnes. Actualmente es un restaurante. El primer piso, al que se accede por una doble escalera, está adornado con una galería cuya balaustrada está tallada en piedra. La escalera está coronada por una torre renacentista, fechada en 1607, y adornada con un reloj con figuras animadas: dos querubines de piedra marcan las horas y los cuartos de hora. El primer piso tenía funciones representativas, donde la corporación realizaba reuniones y banquetes.

Porte des Forgerons

La Porte des Forgerons, Schmiedtor o Puerta de los Herreros marca la entrada sur de la ciudad de Molsheim, al sur del pueblo y a la entrada de la Rue de Strasbourg.

Se menciona por primera vez en 1363 y consta que era la puerta principal a la ciudad medieval.

El 21 de junio de 1783, un incendio devastó todo el distrito situado entre las calles actuales de Estrasburgo, de l’Eglise y Notre-Dame. El portero, intentando hacer sonar la campana, prendió fuego al marco de la propia torre de manera accidental, de modo que derritió la campana, no pudo hacerla sonar y eso impidió que llegara la ayuda. El marco fue reconstruido en un ángulo diferente y la campana reemplazada por la de la iglesia de Saint-Georges.

Iglesia de los jesuitas

Considerada la segunda iglesia más grande del Bajo Rhin (¿Adivináis quien tiene el TOP 1?) y de estilo gótico tardío, la Iglesia de los Jesuitas es otro de los puntos importantes y recomendables de Molsheim. 

Fue consagrada en el año 1618, tan solo dos años después de ser ideada por el Archiduque Leopoldo de Austria para mostrar que el catolicismo era poderoso contra la protestante Estrasburgo  . Tuvo un coste de 140.000 florines de la época.

Lo más reseñable del exterior de esta iglesia es, por un lado, el diseño del techo de una sola pieza y, por otro, el realce de los contrafuertes y los frontones del crucero. Tiene dos campanarios, uno destinado a dar la hora y, el otro, a informar a la población de los servicios religiosos y misas.

En el interior, la luz, símbolo de la Palabra divina para los jesuitas, inunda el edificio a través de las tres hileras de ventanas puntiagudas adornadas con cives. Incluye un altar que data de 1865, un órgano Silbermann construido en 1781, dos capillas internas en una de las cuales se encuentra la estatua yacente de Jean de Dirpheim. Desde 1791, la Iglesia de los Jesuitas se ha convertido en una iglesia parroquial con el nombre de Eglise Saint Georges.

No dispongo de fotografías de su interior porque estaba cerrada, desafortunadamente. Otro motivo más para volver a Molsheim.

Chartreuse de Molsheim (Cartuja de Molsheim)

Aunque actualmente no puede visitarse por obras de restauración, el antiguo monasterio de la orden cartuja es otro de los edificios más importantes de la ciudad.

La comunidad cartuja se refugió con los jesuitas de Molsheim (capital alsaciana de la Contrarreforma) donde decidió reconstruir y construir un nuevo monasterio en 1626. Este nuevo monasterio se convirtió rápidamente en el principal edificio religioso de la ciudad en los siglos XVII y XVIII. Es particularmente famosa por la calidad de las vidrieras que decoran el gran claustro, así como por su rica biblioteca y especialmente por el famoso códice Hortus deliciarum que se conserva allí durante varias décadas. 

Estuvo activa hasta la Revolución Francesa, durante la cual fue cerrada y vendida como propiedad nacional. No fue hasta 1981 que surgió una conciencia del valor patrimonial de los edificios restantes. A partir de esta fecha, el municipio compró algunas partes del edificio; los voluntarios comienzan la restauración de edificios y terrenos. A partir de 1985, el museo histórico de la ciudad de Molsheim, anteriormente ubicado en el Metzig, se trasladó a la antigua casa del prior. La Fundación Bugatti también instaló una sala de exposiciones en las antiguas cocinas del monasterio.

¿A que a vosotros/as también alucináis sabiendo que la marca de lujo de coches Bugatti tiene su fábrica en este enclave de la geografía alsaciana? ¿Por qué acabó el señor Ettore Bugatti en Molsheim?

A finales de 1909, Ettore Bugatti y su familia partieron de Colonia hacia la ciudad de Molsheim, donde obtuvo financiación para la producción de automóviles y motores de aviones. Aunque Alsacia tenía una superficie más pequeña que la vecina Baden-Württemberg, la ventaja radicaba en la calidad de los productos producidos por toda una rama industrial y en su posición geográfica, entre varios países y con un gran río navegable. En ese momento, la región se consideraba rica y ofrecía una cantidad significativa de empleos y empleados calificados. En 1910, cuando Ettore solo tenía 28 años, instaló su taller en una antigua planta de teñido y comenzó a producir el Tipo 13.

En el Parc de Jesuites hay dos estatuas en bronce en honor a Ettore Bugatti y a uno de sus coches más clásicos, el Type 35. Además, cada año tiene lugar el ya consolidado festival Bugatti en la segunda semana de septiembre. La asistencia del público es gratuita y pueden admirarse tanto modelos clásicos como nuevos de esta firma de coches de lujo.

En la segunda fotografía tenéis la actual fábrica Bugatti, ubicada en Dorlisheim. No es posible visitarla y la foto está tomada detrás de la reja. 

Un paseo antes de cenar

Ya teníamos fichado un restaurante para cenar pero, al ser todavía algo pronto, decidimos dar una pequeña vuelta por las calles de Molsheim. Para mi sorpresa, me gustó muchísimo lo que ví. Seguramente no sea la arquitectura más típica de otros pueblos de Alsacia pero eso no le quita un ápice de encanto. 100% recomendado.

Simplemente os dejo con algunas de las calles/casas que más me gustaron y llamaron la atención. 

¡El hambre aprieta!

Después de este paseo tan agradable, nos disponemos a buscar el restaurante que ya teníamos fichado. Había antojo de galettes crêpes y, para nuestra suerte, en la misma place de l’Hôtel de Ville hay un restaurante crêperie. 

Para quien no lo sepa, la diferencia entre galette y crêpe es la harina utilizada en la preparación de la masa. La galette está hecha de harina de sarraceno o trigo negro (libre de gluten). La crêpe tradicional, en cambio, se elabora con harina de trigo y suele rellenarse o acompañarse de ingredientes dulces (azúcar, chocolate, chantilly,…).

«La Crêperie de Molsheim«

 

2 Place de l’Hôtel de Ville, Molsheim.

Cocina francesa y, más específicamente, cocina bretona (Galettes).

Precio: entre 5 y 13 euros las galetes. Las crêpes dulces, entre 3,2 y 7,9 euros. 

El servicio fue muy bueno y rápido.

La comida deliciosa. Con una galette y un crêpe dulce quedamos bien. Recomiendo pedir sidra para completar el pack bretón.

Web: https://creperie-de-molsheim.eatbu.com/?lang=fr#

Fin de la jornada

Con la barriguilla llena, ponemos fin a la maravillosa tarde que pasamos en Molsheim. 

Espero que os haya gustado la visita tanto (o casi) como a mí. Estoy deseando volver a pisar esa plaza tan preciosa y seguir descubriendo pequeños rincones escondidos. 

¡Mil gracias por leerme! Nos vemos en el siguiente post 😉

Un hotel en Molsheim
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